El tsunami normativo europeo
El tsunami normativo sacude el textil: entre el green deal, la CSRD y la nueva ola legislativa europea.
2025 marca un punto de inflexión para el sector textil europeo, con una oleada de regulaciones que consolidan la transformación hacia una economía circular, justa y transparente. La reciente aprobación del paquete “ómnibus” junto con la simplificación de los ESRS bajo la supervisión de EFRAG, allana el terreno para que las empresas grandes comiencen a reportar bajo la CSRD con más claridad y enfoque sectorial. Pero esta simplificación regulatoria no implica menos exigencia: la profundidad de las obligaciones, especialmente para sectores críticos como el textil, sigue aumentando.
Puntos clave:
- 2026-2028 son los años de entrada en vigor o aprobación de directivas cruciales:
- ESPR (Diseño ecológico): nuevos requisitos para durabilidad, reciclabilidad y trazabilidad vía Digital Product Passport (DPP).
- Green Claims: prohibición de declaraciones medioambientales no verificadas y obligación de basarse en metodologías como PEF.
- EUDR: vetará productos textiles asociados a deforestación (demorada 1 año su entrada en vigor), requiriendo trazabilidad geográfica por lote.
- REP: responsabilidad extendida del productor de textiles y la generación de residuos textiles: recogida separada obligatoria en desarrollo con aplicación nacional.
- PPWR y etiquetado armonizado: nuevas obligaciones de ecoetiquetado y responsabilidad extendida bajo la ecomodulación.
- ESPR (Diseño ecológico): nuevos requisitos para durabilidad, reciclabilidad y trazabilidad vía Digital Product Passport (DPP).
Simplificación ESRS:
- La propuesta ómnibus publicada en diciembre 2025 introduce ajustes de proporcionalidad y escalabilidad en los requerimientos de sostenibilidad.
- Las empresas ya deben preparar estructuras de reporte para:
- Recursos naturales críticos (agua, materiales, químicos).
- Riesgos sociales en la cadena de valor global.
- Consumo energético e impacto climático.
Recomendación final:
No se trata solo de “cumplir” con la norma. Se trata de adaptar la estrategia empresarial a un nuevo modelo económico, donde transparencia, trazabilidad y circularidad serán ventajas competitivas. Anticiparse no es una opción, es una necesidad.







